Los cólicos en los recién nacidos son uno de los mayores dolores de cabeza en las familias. Son dolores intermitentes tras las tomas de pecho o biberón, que provoca ruidos en la zona abdominal, y despierta el llanto infantil de forma prolongada.
Los bebés aquejados por estos cólicos mueven inquietos sus piernas y en los primeros meses de vida suelen ser recurrentes y muy desesperantes. Lo más habitual es que comiencen a partir de los 15 o 20 días del nacimiento pero puede ser antes.

Las causas de los cólicos durante la lactancia son múltiples pero principalmente se relacionan con estas dos:
- Ingerir demasiado aire durante la succión y no expulsarlo convenientemente tras las tomas, colocando al bebé sobre el hombro y dándole suaves golpecitos en la espalda.
- La mayor frecuencia de cólicos en las tardes se asocia con el aumento de la actividad en casa, y también con la ansiedad que se traslada al bebé de las personas que están a su alrededor.
Los cólicos del lactante, ¿qué se puede hacer?
Lo primero que hay que decir es que en la etapa de los cólicos del lactante es necesaria mucha paciencia y realizar algunas técnicas que pueden ayudarles a pasarlos con más comodidad, como los golpecitos en la espalda tras las tomas.

La lactancia artificial parece provocar más episodios de cólicos, según el orificio del chupón, ya que a mayor esfuerzo para succionar, mayor es la cantidad de aire que se ingiere. Es recomendable seleccionar biberones anticólicos.
También es aconsejable realizar masajes en el abdomen del bebé y pedaleo para facilitar la expulsión de gases, por la mañana y por la noche. Este tiempo con el bebé, además, reforzará el vínculo afectivo, lo que también ayudará a calmarle.
En el momento del cólico, es bueno mostrar afecto extra a los bebés, abrazarles y hablarles de forma calmada. También les ayudará que les coloquemos boca abajo sobre el brazo o en el regazo y mecerles al tiempo, e incluso acompañar ese movimiento de golpecitos que marquen un ritmo suave.

Darle el baño a última hora de la tarde puede relajarles. Una música suave o ruido blanco y una luz suave e indirecta es beneficiosa también en esos momentos para lograr un espacio de recogimiento y calma.
Y, por último, mucha mucha paciencia y amor. Como decíamos al principio, son las claves para sobrellevar esta etapa.

Ich bin Teresa Olivares, Mitbegründerin und Geschäftsführerin von Tutete, einer Marke, die 2007 ins Leben gerufen wurde, um einem echten Bedarf in Kindergärten gerecht zu werden: Schnuller auf hygienische und dauerhafte Weise zu kennzeichnen. Bei Tutete teile ich die Vision hinter der Marke sowie Ideen und Gedanken zu den innovativsten Produkten der Kinderbranche.








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